El informe Mente, Sociedad y Conducta elaborado por
el Banco Mundial menciona que en países adonde la corrupción es una norma
aceptada y no hay castigo ni sanción social para esta conducta, se puede llegar
al extremo de que parte de la sociedad no respete e incluso se burle del
funcionario honesto.
por: Cristian Rodriguez
Me senté a su lado, escuche de sus labios la
palabra integridad y reconoció que fue impúdico alguna vez y que no hay forma
de deprenderse de ese mal oculto. No me molesta vivir ese estilo de vida, muchos
de los que nos representan en instituciones públicas y privadas son nuestros catedráticos
en materia de inmoralidad, muestran constantemente los métodos corruptos que les
facilitan el acaparamiento de riquezas.
Me reiteró sin pudor que en el Estado e
incluso en instituciones privadas, existen miles de formas para vivir como un príncipe,
los congresistas se delatan en pleno
desarrollo de las secciones legislativas, donde se escuchan de manera normal acusaciones de ladrón,
señalando a quienes nos representan por provincias ligados a casos de sobornos y demás actos deshonestos que exaltan esa determinación
que tengo de vivir de los raptores del receptáculo económico de la nación.