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martes, 18 de noviembre de 2014

Como destruir al PLD

Por Otto Vasquez
Viendo los últimos acontecimientos que discurren en el panorama político dominicano, me permito hacer la siguiente aseveración: Parecería que William Lynch, escribió otra carta y en esta ocasión no la dictó en Virginia, ni en el 1712, ni su objetivo es el de dominar esclavos. En esta ocasión se escribió en el Caribe en un pedazo de tierra compartido por una nación y por un conglomerado humano, pero esto es materia de otro análisis. Sin duda el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ha sido la organización política más acabada existente en los últimos tiempos, basamentada en una disciplina consciente y en la unidad de criterios.
Esta estructura excepcional ha crecido y dominado el espacio electoral dominicano en los últimos años, convirtiéndose en la fuerza más poderosa existente y que ha derrotado y afectado en su accionar muchas fuerzas e intereses y que tiene grandes enemigos. Si la mayor fortaleza del PLD es su unidad, que hay que hacer para destruirlo? Aquí viene la grandeza de los que han elaborado la estrategia de los que han escrito o dictado la nueva carta de William Lynch. Solo cambiaron matices pero es el mismo método de dominación colonialista.
a)     Busquemos sus diferencias o sea, las del PLD y acrecentémosla; las de los reeleccionistas contra las de los antireeleccionistas, cobijándose detrás de ellos unos y otros, los enemigos del PLD han elegido sus preferidos en dicha organización y se dedican a asesorarlos, a crear un ambiente interno que se podría convertir en una bomba de tiempo, pero seguimos.
b)     Luego de esto hay que personalizarlo, hay que poner los leonelistas contra los danilistas y a los danilistas contra los leonelitas, así unos y otros nunca se pondrán de acuerdo siendo estas las principales manifestaciones internas en dicha organización la situación seria insalvable. Pero hay otras fuerzas a lo interno que hay que confrontarlas también; para esto debemos usar los Caballos de Troya que tienen en su entorno, no importa el tamaño de la fuerza lo importante es crear una gran Torre de Babel, donde no importa la lengua que se hable lo importante es que nadie se ponga de acuerdo, hay que crear la desconfianza entre ellos. Decía William Lynch: La desconfianza es más grande que la confianza y la envidia es más fuerte que la adulación, el respeto o la admiración. Ahí está el meollo del asunto en el PLD, se está sembrando la desconfianza de unos contra otros para asegurar su destrucción. Este instrumento que entiendo con mayores virtudes que defectos pudiera estar al borde del precipicio si la pequeña burguesía que habita en él no se pone por encima de las circunstancias y analiza como obran las fuerzas que hoy de manera mas sutil lo intentan sacar del poder.  Es mentira, no es al leonelismo ni al danilismo ni a nada de eso, con uno se destruirá al otro y con el otro al otro y con ello al PLD.
Cuidado PLD

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