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lunes, 14 de julio de 2014

Jordi Veras: “No siento rabia en mi corazón”

ENTREVISTA CUATRO AÑOS DESPUÉS DEL ATENTADO
Luego de la condena a sus autores físicos e intelectuales, el abogado santiaguero intenta retomar su vida
Mabely Jiménez--
mabely.jimenez@listindiario.com--
Santiago--
Para la familia Veras y para toda la sociedad dominicana, las últimas semanas fueron intensas, desgarradoras. Con la lectura del veredicto condenatorio la mañana del martes 17 de junio, la saga de la familia Veras vio un respiro favorable.
Jordi Veras, el abogado y comunicador hijo del prominente abogado Ramón Antonio (Negro) Veras, fue víctima, por ejercer honestamente su profesión, del sicariato y de la venganza. Ser abogado de Miguelina Llaverías en el juicio, por otro atentado, contra el empresario Adriano Román, le costó, literalmente, un ojo de la cara. Querían que le costara la vida.
Cuatro años después de la fecha terrible, mantiene una sonrisa contagiosa y se aferra a la fe, con pleno regocijo habla de lo que Dios ha significado en su vida. Al platicar con él, sientes esa energía positiva que emana su testimonio.

El regalo de la vida no dura para siempre, Jordi ahora lo sabe más que cualquiera.
¿Cómo se siente actualmente, cómo está su salud física y emocional?
Bueno, en la salud física yo tuve que permanecer tres años y algo, casi cuatro años para decir que estaba repuesto porque los últimos tres años y medio fueron de operaciones y seguimientos a mi salud, incluso yo tenía que haber estado viajando a Estados Unidos desde principios de año pero no lo he podido hacer por el asunto del juicio mismo.
El año pasado se me extrajo el ojo y lo que tengo ahora es una prótesis, entonces se supone que cada seis meses o cada año vaya a chequearme la prótesis y todavía no he podido ir porque tengo que esperar que la situación vaya más avanzada. En lo emocional, sí te digo, ahora que estoy bien ha sido un trabajo, no de un día, si no hubiese sido por la fuerza de la fe yo no estaría sentado aquí hablando con ustedes, quizás lo que la gente hubiese visto en mí hubiese sido una persona frustrada, amargada y con mucho rencor y es todo lo contrario, pero solamente Dios es capaz de levantarte del suelo, de sanar tus heridas y de darte la fortaleza que necesitas para seguir adelante. Solamente él lo puede hacer y yo vivo convencido de eso, no tengo ninguna duda de eso. Nadie puede decirme que Dios no existe, porque yo soy una obra de Dios, no por vanagloria sino para gloria de Él.
 APOYO DE FAMILIA Y SOCIEDAD 
“Todo lo que uno ha transitado durante esos cuatro años valió la pena. Yo pienso que el apoyo lo pudo todo. El apoyo subsanó todo ese dolor que uno ha pasado, ese trajinar de cuatro años. El apoyo y la solidaridad de este pueblo le han dado a uno un realce y una fuerza, que ante un cansancio como cuando te dan muchos golpes, sientes cansarte y que te puedes caer, este apoyo es como combustible y vitamina que te da esperanza para seguir luchando”.
“El apoyo de mi papá fue único. Para él fue mucho más duro que para mí, porque a pesar de que yo recibí los tiros, el recibió los golpes emocionales. La pérdida o la posibilidad de tú perder un hijo o una hija es un dolor que no tiene concepto de tan fuerte que es, sobrepasa lo físico y cualquier situación. Entonces yo creo que él tuvo que haber pasado por una situación peor que la mía y aún así se pudo reponer para dar apoyo y ser parte importante para que este proceso caminara”.
“Hay días que te levantas con más fuerza que otros, por eso los días yo los comparo con subidas de montañas, no todos los días tienes el mismo vigor para subir, pero debes subir cuando tienes gente detrás que te está apoyando”.
“Mi lucha tiene que ser aquí”
¿Qué significó su fe y su devoción en todo este proceso que ha marcado su vida? ¿Cómo evolucionó su fe en Cristo antes, durante y después? 
Antes del hecho yo no era muy devoto, yo era un cristiano “light”. Después, en el 2009 yo hice un retiro por obligación de mi hermano, el retiro de Emaús. Yo lo digo una y otra vez, Emaús sí cambió mi vida. Dios me tocó en el 2009 y eso aunque me tomó tiempo, entonces comencé a conocer a Jesús, entonces ahí yo comencé a ser otra persona. Si no hubiese sido así yo hubiese estado frustrado porque no tendría la fortaleza, no la hubiese encontrado ni la hubiese podido transmitir a mi familia. Yo creo que después del hecho yo dije, ¡caramba! aquí está el instrumento que yo necesitaba. Remarco una y otra vez que dentro de la jeepeta solo estábamos él y yo, Jesús y yo. Puede sonar como una locura para la gente, pero hay que pasar por eso para saber lo que yo estoy diciendo. No estaba en mí decir si seguir viviendo, estaba en él. Entonces ahí tú te das cuenta de que tú no tienes el control de nada en tu vida.
¿Siente usted tranquilidad ahora luego de que Adriano Román fue condenado a 20 años de prisión o el temor aún persiste?
Tomando en consideración el tipo de persona que es, Adriano es un criminal, empresario es otra cosa, empresario es una persona que su dinero lo hace para levantar un negocio; pero el dinero de Adriano es para matar, no solamente a Jordi Veras, es que si Adriano le da la gana de matar a Juanito o a Pedrito lo va a hacer. Yo no puedo decirte que me siento seguro ahora con la condena porque ahora mi vida peligra más todavía. Porque si cuatro años atrás cuando él fue condenado que yo fui abogado del caso de la señora Miguelina Llaverías, me mandó a matar por 25 millones por la primera condena, imagínense ahora con dos condenas. Evidentemente aparte de esto no vamos a descartar los demás, solo nos enfocamos en Adriano, pero él tiene ahí unos imputados que van a alentarlo a matar por venganza, porque ahí hay expolicías que hacían ese trabajo de matar, esos que están con él son sicarios.
Esos que están con él mataban hasta por placer.
Personas que están supuestamente para cuidar el orden público y utilizaron su uniforme para asesinar por paga.
¿Qué reflejaban sus lágrimas al momento de escuchar la grabación de la llamada en la que se planificaba su asesinato: ira, dolor, rabia?
Bueno, yo no tengo rabia en mi corazón, lo que reflejaba era lo poco que vale la vida de un ser humano y la ignorancia en la que yo me encontraba en ese momento cuando hablaban de fechas, yo me extrapolaba a ese momento, dónde estaba yo ese día. Ingenuidad, porque a pesar de ser abogado me considero una persona con un corazón ingenuo, si porque yo ni estaba armado ni nunca conocía las armas. Creo que escucharlo lo que hizo fue extrapolarme a ese momento, qué estaba haciendo yo, y que tan ajeno estaba yo en lo que estaban planificando y lo poco que vale la vida de un ser humano en este país.
¿Cree usted que la conclusión del proceso judicial de este caso traerá consigo secuelas positivas o negativas?
Este caso ya no solamente se trata de Jordi Veras y su familia, este caso es de la sociedad dominicana. Yo pienso que cada quien se ha identificado con el caso porque ha visto en mi persona alguien que fue objeto de un atentado por su trabajo. Yo creo que lo más importante es el mensaje que se ha llevado a la sociedad, independientemente de que uno tenga intranquilidad o no se sienta seguro, pero lo importante aquí es que se envía u mensaje a una sociedad que está requiriendo un llamado contra el sicariato y el crimen organizado. Aquí la mayor parte de las víctimas del sicariato están muertas entones yo pienso que Dios me ha utilizado como instrumento a mi familia y a mí para llevar un mensaje de esperanza a esta sociedad dominicana.
¿Cuáles metas personales y profesionales tiene Jordi Veras de ahora en adelante? 
Son muchas. Son tres años y pico sin trabajar, queriendo y no pudiendo; imagínate que tú te consideres una persona activa y productiva.
Entonces esa es la parte más difícil. Ya hay proyectos, seguir trabajando en mi profesión e insertarme de nuevo a los medios. Ya comencé un proyecto de radio y desarrollarme si me permiten trabajar con tranquilidad. No voy a decirte que no me voy a ir nunca del país porque no soy Dios, pero no es mi deseo, mi lucha tiene que ser aquí.
Irme fuera del país nunca me ha pasado por la mente, salvo que sea una situación extrema, pero yo le pido al Todopoderoso que me proteja contra eso.
¿Qué piensa usted sobre otros casos de sicariato como el de Zuleika Flores y Natasha Sing, y el apoyo que necesitan sus familiares? 
Yo pienso que ahí debe existir el mismo apoyo, de las autoridades, del Ministerio Público, pienso que debe haber un seguimiento. Esas mujeres han muerto, y el dolor es mucho más grande y la ausencia. Son familias que en el caso de ellas no son abogados y necesitan mucho apoyo de la sociedad.
¿Cuáles son las opciones que tienen los condenados para apelar? Las mismas que tienen todos los que no se sientan conformes con una decisión y las que le establece el propio Código Procesal Penal.
¿Espera que los culpables cumplan con la condena impuesta?
Totalmente. Ese será un objetivo una vez se pueda lograr hacer la sentencia definitiva e irrevocable. 
¿Ha vuelto usted a salir solo o sigue medidas estrictas de seguridad?
Siguiendo medidas de seguridad que asumimos desde el momento mismo del atentado en el año 2010.
Fuente: www.listindiario.com.do

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