Google+ Followers

miércoles, 18 de enero de 2017

Obispos reiteran posición sobre el aborto, resaltan lugar de la mujer en la sociedad y en la iglesia

Los prelados critican la corrupción y las injusticias sociales
SANTO DOMINGO, República Dominicana.-La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED reiteró su rechazo a permitir cualquier interrupción de los embarazos, sin excepción, al tiempo que critica la explotación de las mujeres y niños, las desigualdades sociales y la corrupción.
Los obispos de la Iglesia Católica emitieron este martes su Carta Pastoral con motivo del Día de la Altagracia, que se celebrará el sábado 21, en la cual habla del papel de la mujer en la iglesia y en la sociedad, al tiempo que critican lo que denominan la “idelogía de género”.
Con un claro mensaje dirigido al Gobierno, especialmente a los legisladores, reiteran su oposición a que se permita cualquier tipo de interrupción del embarazo, sin excepción.
Al referirse a la situación de la mujer dominicana exponen:

“Las garras de la corrupción impenitente las despojan (a la mujer) y a su familia de las vestiduras, de la comida, de la medicina”
Resaltan que debido a esta realidad, hay mujeres dominicanas condenadas a vivir debajo de los puentes o a orillas de ríos y cañadas, mientras desde su pobreza observan cómo algunos políticos disfrutan sin consecuencias e impunidad de riquezas mal habidas.
Advierten que el aborto es un crimen, al tiempo que clama por el respeto a la dignidad de las mujeres.
Carta Pastoral, enero 2017
La Mujer en la Sociedad Dominicana
En la solemne fiesta de Nuestra Señora de la Altagracia, Protectora del Pueblo Dominicano, como pastores, esta vez hemos puesto nuestra mirada en un tema crucial, en una realidad vital para nuestro país: la mujer en la sociedad dominicana. No pretendemos abordar de modo exhaustivo este tema, sino compartir con ustedes aspectos importantes y urgentes desafíos, sobre todo en aquellas situaciones que laceran no sólo la dignidad de la mujer, sino la misma condición de todo ser humano.
Realidades de la mujer en República Dominicana
La mujer dominicana es casi la mitad de la población nacional: 50.2% es masculina, y el 49.8% es femenina. El deterioro familiar ha incrementado el liderazgo exclusivamente femenino en los hogares. Ella asume tareas de proveer y cuidar, realidad que exige trabajos informales para garantizar flexibilidad de horario; las estadísticas muestran mejorías en las viviendas que estas mujeres lideran.
Es de alabar el hecho de que la mujer dominicana cada vez más se preocupa por su propia formación y desarrollo, como lo testimonian las matrículas y graduaciones universitarias (62.8% mujeres, 37.2% hombres) Es deseable que sus esfuerzos y sacrificios sean bien valorados.
Es importante destacar que también en el campo de la política se está tomando conciencia del aporte que la mujer, con su especial sensibilidad humana, puede dar a la sociedad. Así lo muestran los datos de la recién pasada contienda electoral del 2016. El 44.32% de las candidaturas para todos los cargos fueron mujeres, y el 55.68% hombres. Hemos de reconocer también el aporte que dan a nuestra economía nacional. El 54% de las remesas recibidas en el país, a través de canales formales, provienen de mujeres migrantes.
Son heroínas nuestras mujeres más pobres, madres del campo y de los barrios de nuestras ciudades, que poseyendo menos estudios y, consecuentemente, con menos posibilidades de trabajo formal, viven una vida de muchos sacrificios, trabajando duramente en medio de precariedades para sostener sus hogares.
No obstante lo anterior, la pobreza y el analfabetismo generan grandes problemas que afectan también significativamente a nuestras mujeres, como es el embarazo en edad temprana, cuyas causas principales son la desintegración familiar, la falta de educación en valores, la mentalidad subjetivista, relativista y de consumo de nuestra sociedad actual.
Por otro lado, notamos que una espiral de violencia invade los espacios de la sociedad dominicana. Dicha violencia alcanza diversos escenarios, entre ellos: el intrafamiliar; el laboral; el vinculado a un contexto social y cultural, donde se somete a la mujer por el hecho de serlo; de conflictos de relaciones de parejas y ex parejas. Sentimos profundo dolor con el drama de tantos niños y niñas huérfanos que ven morir a su madre por manos de su pareja, con el agravante suicidio de su padre, dejándolos en total abandono por la ausencia de una respuesta del Estado.
Otro mal poderoso y “silencioso” es la trata de personas. El país ha sido identificado como proveedor de mujeres para el negocio ilícito de la industria del “entretenimiento mundial”. En este orden, esperamos que se hagan mayores esfuerzos en la aplicación de ley 137-03 que condena la trata ilícita de personas.
Hemos de señalar que en el viacrucis de sus vidas, muchas mujeres dominicanas transitan por la calle de la amargura y el sufrimiento, cargando con los pecados y errores de una sociedad que no las valora ni respeta; condenadas a grandes sacrificios de pago de impuestos para mantener la vida de confort de muchos políticos sin escrúpulos. Las garras de la corrupción impenitente las despojan a ella y a su familia de las vestiduras, de la comida, de la medicina… y las condenan a tener que vivir debajo de los puentes o a orillas de ríos y cañadas, mientras desde su pobreza observan cómo algunos políticos disfrutan sin consecuencias e impunidad de riquezas mal habidas. Mujeres que, como Jesús camino al calvario, caen al suelo una, dos, y más veces, por el peso insoportable de una canasta familiar inalcanzable y el drama de sus hijos pasando hambre. Falta la conciencia de un Estado que como el Cirineo esté dispuesto a hacer sacrificios reduciendo el gasto de la burocracia y el clientelismo político para ayudar al desarrollo de la familia dominicana.
Las élites de ciertos países ricos, dueños de los grandes laboratorios y fábricas de armas mortales, bajo el pretexto de la “superpoblación con el apoyo de organismos internacionales de prestigio, se han inventado la ideología de género, cuyo propósito principa

No hay comentarios:

Publicar un comentario